viernes, 24 de octubre de 2014

Diario de Viaje en Islandia - Día 11 - Fin de viaje

Nos despertamos con algo de resaquilla. Como el avión no salía hasta las cuatro aprovechamos para visitar la zona geotérmica de Hengill y la Blue Lagoon.

La zona geotérmica de Hengill es un paseo agradable pero estaba embarradisimo y con el cansancio que llevábamos no hicimos la ruta completa hasta la zona de baños.

De camino al aeropuerto pasamos por la Blue Lagoon pero sin entrar al resort. Antes del resort hay una zona en donde se puede dejar el coche y por la que se puede pasear. Es muy bonita. Puedes disfrutar del paisaje de Blue Lagoon sin pagar los 40 euros y mucho más integrado y natural, aunque cerca de una planta geotérmica y las instalaciones de la Blue Lagoon. Eso sí, no te puedes bañar y el agua ahí estaba fría.

Blue Lagoon - La laguna azul

Un viaje genial que tiene sus más y sus menos. Sus más son claramente el trekking y Pakgil y sus menos el tiempo que hace.

En caso de volver no llevaría un plan cerrado ya que el mal tiempo puede hacerte pasar un día malo. Lo suyo sería mirar la predicción con uno o dos días de antelación y entonces decidir dónde se va aunque toque hacer más coche.

Blue Lagoon - La laguna azul

El otro punto negativo es el que ya he comentado. En 11 noches no hemos tenido ni una sola despejada por lo que encima no hemos podido ver auroras. Con auroras o sin ellas lo bueno es que siempre hay que dejarse algo para volver.

Mi consejo final sería claramente que si se quiere ver bien Islandia visitéis las Highlands y la mejor forma es sin duda el trekking de Landmannalaugar. Es muy asequible y en Julio y Agosto será menos probable pillar mal tiempo. Además de ir a Pakgil, una zona muy poco anunciada, muy cerca en coche de la N1 y con una ruta espectacular.

Muchas gracias por vuestro tiempo y espero que os sirva nuestra experiencia.

Autor: Daniel Daniel Aniorte Martinez
Editor: Juan, Islandia24
© 2014 por Islandia24, Octubre del 2014

miércoles, 22 de octubre de 2014

Diario de Viaje en Islandia - Día 10 - Fiordos del Oeste, Hvitanes y cerveceo nocturno en Reykjavík

Para la última jornada el tiempo nos dejó ver los fiordos. Demos gracias porque por la tarde otra vez se puso a caer la del pulpo pero al menos nos pilló camino a Reykjavík.

La parte norte de los fiordos parece estar menos habitada aún. Te encuentras dos o tres pueblecitos pequeños que parecen dedicarse exclusivamente a la pesca. Tienen su encanto pero no me explico cómo la gente puede vivir ahí.

En cada pico del fiordo hay miradores desde donde se ve todo el entrante y enfrente la reserva de Hornastradi, la parte inhabitada de Islandia a la que solo se puede acceder en barco. Tiene que estar chulo un viaje de senderismo allí, en verano claro.

focas en Hvitanes

Lo mejor de los fiordos, ese día, fue encontrarnos una colonia de focas en Hvitanes. Mirad como son los Islandeses que al lado de la carretera había una mesa con dos prismáticos para usarlos, dejados ahí a la fe de la buena gente y con una hucha para la voluntad y tarritos de mermelada para comprar por 6€.

focas en Hvitanes

Las focas eran lo mejor. Unas estaban tumbadas en una piedra mientras que otras jugaban en el agua y las más curiosas se acercaban a vernos. Momentazo. Para verlas aseguraros de que haya marea baja porque si no es difícil que se puedan ver.

Caminito a Reykjavik pasamos por el cráter Grabrok, bastante cutre la verdad, y con lluvia constante llegamos hasta la ciudad atravesando un túnel de 6 km que va por debajo del agua.

Ya en Reykjavik tocaba echarse las cervezas "fin de viaje" y encontramos el bar perfecto. Lebowsky Bar. Totalmente ambientado en la película y con happy hour hasta las 19.

Noche Reykjavík

La cerveza fuera de la happy hour salía a 6€ la pinta. Vivir el ambiente nocturno de Islandia tiene su encanto y pasamos un muy buen momento en un bar genial.

Autor: Daniel Daniel Aniorte Martinez
Editor: Pedro, Islandia24
© 2014 por Islandia24, Octubre del 2014

martes, 21 de octubre de 2014

Diario de Viaje en Islandia - Día 9 - Fiordos del Oeste, Dynjandi y el mal tiempo

El día bajón del viaje gracias al tiempo. Mira que lo vimos en las previsiones pero aun así fuimos a los fiordos. Los fiordos del oeste es un lugar donde las distancias son largas de un punto a otro y las carreteras están en pésimo estado. A eso le sumas fuerte viento y lluvia y te fastidia la jornada. Si con buen tiempo se puede tardar una hora larga en hacer 60km, imaginaos. Prácticamente no se podía salir del coche y aquello parecía Hraftinusker bajo el huracán. De todos modos el día nos regaló joyas y lo poco compensa el pseudo-encierro.

Por la mañana di un paseo por la zona pantanosa de Reykholar y estuvimos en una piscina geotermal a la orilla del mar. La famosa (Hellulaug) estaba ocupada por turistas con cervezas. Esa piscina si la pillas sin gente es una auténtica experiencia. Fuimos a otra cercana en Flokalundur en la que pudimos disfrutar solos y el paisaje también era muy bonito a la orilla del mar.

Fiordos del Oeste, Dynjandi

El tiempo nos dejó ver el famoso naufragio de la playa pero nos impidió hacer la ruta por los acantilados, por mucho que quisiéramos era imposible por la niebla, el viento y una lluvia a lo bestia. Vimos en las predicciones que más al norte hacia mejor tiempo y hacía allí fuimos, pasando por un pueblo pesquero para estirar las piernas.

Fiordos del Oeste, Dynjandi

El punto fuerte, camino al norte, fue la cascada de Dynjandi de 100 metros de altura. Es de las más chulas que hemos visto gracias a que puedes acercarte hasta la base y prácticamente estábamos solos. En el video sale una parte en donde se ve la magnitud de la cascada.

Fiordos del Oeste, Dynjandi

Al final el tiempo dio tregua y pudimos ver un atardecer precioso con los fiordos de fondo, las ovejitas y los patos además de cruzar al paralelo 66º.

Fiordos del Oeste, Dynjandi

Mi consejo “A posteriori” es que si veis en las previsiones mal tiempo no vayáis a los fiordos. Haga bueno o malo se traga mucho coche y si encima el mal tiempo no te deja ver el entorno es un poco desquiciante ya que si estas cerca de la carretera numero 1 puedes coger el coche y en un momento huir del mal tiempo, en los fiordos del oeste eso es imposible ya que las carreteras son una auténtica huevera.

Dormimos en Isafjordur en un camping muy apañado a la entrada del pueblo. El pueblo en sí tenía poco la verdad.

Autor: Daniel Daniel Aniorte Martinez
Editor: Juan, Islandia24
© 2014 por Islandia24, Octubre del 2014