viernes, 17 de octubre de 2014

Diario de Viaje en Islandia - Día 6 - Emstrur – Posmork

Una noche bastante fría en la tienda de campaña. Como tenemos que coger, en Posmork, el bus de las 14:30 a Reykjavik, nos levantamos a las 5:30 y poco a poco vamos recogiendo la tienda con más pereza que otra cosa.

Etapa final del trekking. Esta etapa no ha sido tan salvaje como las anteriores. Comienza bordeando el cañón que visitamos ayer y continua por un valle enorme (Y enorme son muchos kilómetros) muy "tierra media" dominado por una montaña con forma de escarabajo pelotero total. Según perdemos altitud se va viendo más flores, vegetación, pajarillos y, por primera vez, insectos y árboles.

Emstrur – Posmork

El paisaje está dominado constantemente por dos glaciares, uno de los cuales es el famoso volcán del 2010, al que nos dirigimos para terminar el trekking en su falda. En esta etapa toca el vadeo más ancho y es el punto donde te ves a la gente super apurada buscando el sitio más fácil para pasar aún a sabiendas de que te vas a mojar pero bien. Nosotros, ya con confianza, lo cruzamos sin muchos remilgos.

Emstrur – Posmork

Después del vadeo la ruta se interna por un bosque que parece que no debería estar ahí de los pocos árboles que hay en Islandia. Va abriéndose a un valle donde se encuentra el final y nos muestra un paisaje muy Jurassic Park.

El fin de etapa es en Posmork y la verdad que da pena terminarlo. Han sido, según GPS, 70 km de los más impactantes que he visto y que difícilmente se olvidaran, los repetía hoy mismo. Una experiencia 100% recomendable sobre aviso de que el tiempo puede hacértelas pasar muy mal aunque no haya huracán.

Como ideas generales decir que no es un trekking difícil, la mayor dificultad reside en el tiempo. Que te pille niebla toda la jornada o un viento muy molesto con lluvia puede hacer que tengas verdaderos problemas. No quiero imaginar que hubiera pasado si la tormenta nos pilla en media etapa a falta de 5/6 kilómetros para llegar. Puede ser bastante peligroso y con mucho riesgo a desorientarte si no llevas GPS. Destacar las tres primeras jornadas, para mí son lo más impresionante de todo el viaje.

Al finalizar nos metemos en el bus lleno de senderistas. El bus es un todoterreno que va vadeando ríos en los que cualquier coche normal se iría corriente abajo. Bordeamos el glaciar viendo como desde lo alto caen cascadas que dan lugar a los ríos que vadeamos hasta que cogemos la carretera que nos deja en Reykjavik.

Al llegar, recogemos nuestro 4x4 y conducimos hasta Jokursarlon. Es una paliza de viaje pero queríamos hacerlo así para poder continuar el viaje de este a oeste. La empresa con la que alquilamos el coche es “Reykjavík Cars” por recomendación de Islandia24 y no contratamos ningún seguro. No tuvimos ningún problema ni con el coche ni con la empresa. Repetiría seguro con ellos si volviera.

Llegamos a la laguna glaciar a las 2 de la madrugada y sin ver nada de nuestro entorno acampamos con el gusanillo de cómo sería lo que nos rodea al despertar.

Hoy el cielo estuvo despejado un momento de noche y pudimos ver lo que parecía una aurora boreal pero tan leve que hubo discusión de si lo era o no. Fue el único momento de todo el viaje en el que el cielo despejó de noche por lo que nos quedamos sin ver auroras. ¡11 noches y 11 noches nubladas, Islandia!

Autor: Daniel Daniel Aniorte Martinez
Editor: Pedro, Islandia24
© 2014 por Islandia24, Octubre del 2014

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