jueves, 29 de mayo de 2014

Sjómannadagurinn: Islandia celebra su famoso festival del Mar el primer fin de semana de Junio

Como cada año, Islandia celebra el primer fin de semana de junio el Festival del Mar (este año los actos principales serán el 1 de Junio), uno de los eventos más típicos del país, en el que los islandeses homenajean al mar y a todos los habitantes que dedican su vida a él.


Esta festividad tiene lugar en los principales puertos del país, donde las embarcaciones quedan amarradas para dar paso a la diversión y el entretenimiento. El programa se basa en todo tipo de actividades culturales, ferias gastronómicas, juegos para toda la familia y representaciones teatrales, siempre con el mar como protagonista. Denominado Sjómannadagurinn en islandés, el festival cuenta con una larga tradición en el país, centrada en la lucha histórica del hombre con el mar, además de la dependencia total que tienen los habitantes de este país con él como media de vida.

Las vidas del pescador y del marinero están plenamente arraigadas a la cultura de los ciudadanos islandeses, ya que, debido a su situación geográfica, el océano y las corrientes marinas, hacen habitable esta isla por su influencia en el clima. Islandia cuenta actualmente con un área de pesca de 200 millas náuticas.

En los últimos tiempos, el también conocido Día del Marinero, ha evolucionado y ha incluido numerosas actividades culturales, desfiles, actividades artesanales, concursos para niños, ferias gastronómicas, competiciones de vela y regatas, ofreciendo a los turistas extranjeros la oportunidad de compartir también sus culturas.


La tradición pesquera de Islandia 

De Mayo a Septiembre, Islandia se convierte en un lugar perfecto para la pesca de trucha, y de la mitad de Junio a la mitad de Septiembre, de salmón. Para realizar dichas actividades, es necesario hacerse con los permisos pertinentes con bastante tiempo de antelación. Islandia es ese paraíso que goza de la auténtica naturaleza viva.

Islandia24
Mayo del 2014

martes, 20 de mayo de 2014

Jökulsárlón, El lago glaciar de Islandia. ¡Una aventura que nunca olvidarás!

Jökulsárlón es uno de los lugares más conocidos y una de las maravillas naturales de Islandia, y por una buena razón. Una impresionante vista te dará la bienvenida a su llegada allí y es casi como entrar en un paisaje de cuento de hadas.

Jökulsárlón (literalmente, "lago del río glaciar ") es una gran laguna glacial en el sureste de Islandia, en los límites del Parque Nacional de Vatnajökull. Situado al frente de la lengua glaciar Breiðamerkurjökull, se convirtió en una laguna tras el retroceso del glaciar desde el borde del Océano Atlántico.


El lago ha crecido desde entonces variablemente debido al derretimiento de los glaciares en Islandia. La laguna se ubica a 1,5 km de la orilla del mar y tiene una superficie de unos 18 km2. Se convirtió recientemente en el lago más profundo en Islandia con más de 248 metros de profundidad.


El tamaño de la laguna se ha cuadruplicado desde 1970. Se considera como una de las maravillas naturales de Islandia. La laguna se sitúa al pie de la carretera nacional n°1 entre Höfn y Skaftafell. Presenta un pintoresco desfile de icebergs blancos y azules luminosos moviéndose lentamente a través de su extensión.


Jökulsárlón ha sido escenario de cuatro películas de Hollywood:

- A View to a Kill
- Die Another Day
- Tomb Raider
- Batman Begins


Un sello postal con la imagen de Jökulsárlón se publicó en 1991, con un valor nominal de 26 ISK (Krónas islandesas)

La lengua glaciar Breiðamerkurjökull es una gran atracción para el viajero. Cerca de la laguna, desde Jöklasel,  se realizan todo tipo de excursiones en jeep y moto de nieve para visitar el glaciar Vatnajökull.

FAUNA 

La laguna está llena de peces que vienen desde el mar cuando sube la marea. Las focas que habitan allí se reúnen durante el invierno en la desembocadura del lago para pescar, formando un espectáculo digno de ver. Hay un gran número de aves marinas, sobre todo charranes árticos, que anidan en las inmediaciones también se reúnen para pescar arenque, trucha, salmón y otros peces como el krill.


PAISAJE  

La gran lengua glaciar Breiðamerkurjökull domina la laguna y es de la que provienen los icebergs que flotan y se escapan al mar desde Jökulsárlón.


El lago está separado del mar solamente por una corta distancia, y la acción combinada de los glaciares, el río que desemboca desde el lago y el océano pueden llegar a transformarlo en una ensenada del mar. Hay planes para evitar que esto suceda, ya que el puente que pasa por encima del estrecho istmo es la única carretera que da la vuelta a la isla por lo que el circulo no se podría completar si el mar invade esta zona…


¿CÓMO LLEGAR?

Sterna (buses)

Jokulsarlon-Skaftafell
Reykjavik-Laugarvatn-Reykholt-Gullfoss-Geysir
Reykjavik-Hofn
Reykjavik-Hvolsvollur-Vik
Reykjavik-Arnes-Fludir

Vatnsmyravegur 10 101 Reykjavik
Tel.: 562-1011 bogf@bogf.is


Para terminar os dejamos una vista fantástica del lago.

Adrián, Islandia24
Mayo del 2014

Lopapeysa, el jersey típico Islandés

El “Lopapeysa”, es decir el jersey islandés, es querido por los islandeses y apreciado por los visitantes y turistas. Los puedes ver tanto en la ciudad como en el campo ya que es una prenda usada por todo tipo de personas.


El lopapeysa es muy caliente tanto para los niños acostumbrados a jugar a bajas temperaturas, los adolescentes que también pretenden un look “cool” con él y para los experimentados pescadores que lo utilizan como arma para luchar contra el frío.

El lopapeysa es a la vez bonito y práctico, la lana (llamada “lopa/i”), único  material utilizado para hacerlos tiene capacidad de aislamiento y a la vez que repele el agua. Las ovejas de donde se saca la lana han mantenido a los pobladores de Islandia protegidos del frío desde la Era Vikinga aunque no con este tipo de prenda exactamente.


Las grecas o patrones utilizados para adornar este jersey son tradicionalmente más grandes a la altura de los hombros y el cuello, con detalles a juego en la parte inferior alrededor de las caderas y los puños . Estos adornos se han ido desarrollando a través del tiempo y hoy en día existen multitud de tipos y colores diferentes.


La historia de la lopapeysa no se alarga mucho en el tiempo, los primeros lopapysa parecen en los años 50.  El diseñador original no se conoce , y por lo general popularmente se cree que debe haber sido un grupo de mujeres que se reunían a tejer juntas en la casa de una de ellas.  Los colores originales de la lopapeysa no eran los típicos utilizados en la actualidad, que consistían principalmente en tonos tierra como el blanco, marrón, negro y gris.

Ya en los años 60 es cuando estos jerseys aparecieron por primera vez con colores más atrevidos y se empezaron a considerar como una prenda con más estilo. Y no fue sino hasta un poco más tarde, cuando los turistas comenzaron a mostrar interés en el lopapeysa, que los colores en tonos naturales como los de los años 50 se hicieron populares.


En los últimos años surgió una controversia sobre la legitimidad de algunos de estos jerseys que se venden. Se descubrió que algunos productores externalizaron su producción a China, sin indicar claramente su procedencia sino sólo como “producidos fuera de Islandia”.  Muchos afirmaron y entre ellos la “Sociedad de tejedor@s de Islandia” que los lopapeysa producidos en territorio extranjero eran falsos y se debía evitar la compra de los mismos con el objetivo de salvaguardar el producto auténtico.  Esto plantea la pregunta , ¿qué hace a un lopapeysa auténtico? ¿Es la lana, el color , el patrón , o tal vez incluso la nacionalidad de la persona que lo tejió? La respuesta a esta pregunta no es clara, aunque una cosa es segura, la lana islandesa y las grecas sobre los hombros deben estar presentes siempre.


En los últimos años la lopapeysa ha ganado popularidad dentro de Islandia, debido muy probablemente a la crisis financiera que provocó una oleada de orgullo nacional. Se dice gente se sentía nostalgia de una época más simple de la historia de Islandia, una época en que los nativos eran agricultores, pescadores y campesinos. Incluso a la primera dama de Islandia se le puede ver con esta popular prenda a menudo.  

Antes de este cambio en la moda del lopapeysa en general no se veía en el día a día . Su uso estaba reservado para los festivales nacionales como el Día de la Independencia (Sautjánda Júni) y de la Noche Cultural (Menningarnótt) y durante las reuniones familiares en el campo y viajes de camping.

Hoy en día , gracias a la popularidad de esta hermosa prenda,  están de sobre disponibles para comprarlos en la ciudad de Reykjavik , y en todas las demás ciudades de Islandia.


Si te gusta tejer y quieres crear tu propio jersey islandés el primer paso es comprar la lana. Se puede comprar en todas las tiendas que hacen punto e incluso en algunas tiendas para turistas. Puedes incluso dedicar parte de un día a visitar la histórica fábrica/tienda de lana de Álafoss http://www.alafoss.is/ en la ciudad de Mosfellsbær, a 20 minutos en coche de Reykjavík. Aquí comenzaron a producir lana en 1896, hasta hay un tipo de lana que lleva su nombre y que es muy popular para utilizarlo como materia prima al hacerte tu propio jersey.

Si queréis comprar un jersey típico recomendamos visitar el mercado de Kólaportið en Reikiavik, está abierto todos los sábados y domingos de 11 de la mañana a 17 de la tarde.

Así que si quieres estar calentit@, estar guap@ o tal vez aprender a tejer, el jersey islandés o lopapeysa es lo que aúnará estas tres necesidades.

Adrián, Islandia24
Mayo 2014

lunes, 19 de mayo de 2014

Viajar 14 días por Islandia. Diario de una Lectora: María Jose

Como viene siendo ya una costumbre, en Islandia24 apostamos por comentarios personales y experiencias venidas directamente de nuestros lectores. Por eso hoy publicamos el diario de viaje de María José.

Día 1: 27/09/13

Alquilamos un 4x4 Toyota Land Cruiser 7 asientos (somos un grupo de 6). Capacidad suficiente para las personas pero para el equipaje nos aconsejaron alquilar un cofre para el techo. Un consejo llevar equipaje en bolsa o maleta blanda, se adapta mejor. No fue nuestro caso.


“Dormir “en Keflavik, pocas horas. Pasar por un Bonus, abastecimiento para acompañar a nuestros ibéricos, riojas y penedés (a la hora que llegamos la aduana estaba desierta).

Camino de Pingvellir por la 36. El lago Ulflóstsvatn. Idílico, sus prados verdes, las montañas de fondo. Perro precioso, caballos…


Parada para comer en el centro de información a cubierto, tiene zona de acampada. Lloviznaba. Recorrido muy bien indicado por la falla de Almannagiá. Iglesia Pingvallakirkja y la granja Pingvallabaer ubicada al fondo.

Seguimos hasta Geysir. El géiser, poco espectacular, por lo menos el rato que estubimos alrededor.


Dormíamos al lado de Gullfoss, en el hotel del mismo nombre (pagamos la ubicación..) la sensación de estar en medio de la nada sin ruidos, luces, valio la pena. Baño en el jacuzzi del hotel viendo la puesta de sol.


Gulfoss. Las vistas de la primera cascada y el salto de la segunda con el cañón al fondo. Primera cascada, primeras emociones. 


Para el siguiente día tenemos programada, si el tiempo no es muy malo hacer un trozo de la F35 hasta Kerlingarfjol.

Día 2: 28/09/13.

Nos levantamos y el cielo está tapado con algo de niebla, chispea… Decidimos seguir con el plan. La pista estaba fatal y fuimos bailando casi a ritmo de vals. Hubo un momento en el que el vehículo avisó de falta de control de la dirección. Después del aviso, menos velocidad y mejor control. Las vistas desiérticas casi asustaban, el hilo ondulante de pista se perdía en el horizonte.


Llegamos al lugar previsto y seguía tapado, la vista de las montañas era mala. Como no teniamos bastantes kiómetros de pista encima decidimos seguir hasta Hveravellir y no nos arrepentimos. Fue la primera zona geotermal que vimos, poca gente. Me atreví a bañarme (el resto no se quitó el anorak) en la piscina natural que está acondicionada con unos tubos que traen agua fría para que puedas meterte sin que quedes como un langostino cocido, muy buena sensación. La vuelta espectacular, despejó, y así descubrimos el paisaje que no vimos a la ida.



Montañas, glaciares, lago y la sorpresa a un grupo jinetes que llevaban los caballos hacia un cercado. Pasaron al lado nuestro con toda la calma y pudimos disfrutar fotografiandolos.


Nos vamos hacia Hella nuevo destino para esta noche.

Día 3: 29/09/13.

Seguimos por la 1 en dirección a la cascada de Seijalandosfoss, que tiene la particularidad de poder pasar por detrás de la caída de agua. Parece el velo de una novia. Sigue nublado mientras nos acercamos podemos sacar la cámara.


La siguiente parada es la cascada de Skogafoss. Aquí nos cae el agua por todos los sitios, del cielo de la cascada… Subimos para ver la caída que es de una gran fuerza y la vista, si no estuviera tan tapado, debe ser muy bonita. La cámara de fotos empezaba a presentar problemas con tanta agua. Hace frío.


Seguimos programa, 5km por la 221 nos acercan hasta la lengua del glaciar negro de Solheimajökull. Allí el ambiente nublado y con cierta niebla nos impacta. Parece una ambientación en blanco y negro. Nos adentramos con precaución y vislumbramos algo del verde de las montañas y el blanco y negro del glaciar, dándonos una visión alucinante. 


Puedo decir que ha sido una de las vistas que más me impresionaron, no sé si hubiera sido lo mismo con sol. A pesar de la dureza del terreno pequeñas plantas empiezan a asomar entre las piedras. ¡No hay montaje de Photoshop!


Volvemos a la 1 y nos acercamos al promontorio de Dyrhólaey pero la niebla no nos permite ver nada. Lo dejamos, volveremos mañana. Dormimos en Steig.

Día 4: 30-08-13.

Ruta a Hofn. Pasamos a ver el promontorio de Dryhólaey, por fin vemos a los famosos frailecillos, son muy curiosos, si te aproximas con cuidado hacen “posados” a las cámaras. El día va levantando.



Pasamos por el campo de lava Eldhraun cubiertos de musgo con un verde muy especial. Depende de lo viejos que sean, habrá más o menos musgo sobre ellos. Hace buen día, sopla el viento. Nos detenemos a ver el Klaustur, restos de un monasterio de la regla de San Agustín, bueno, poca cosa queda.

Una de las historias que explican es la de las relaciones poco convenientes que tuvieron aquí los monjes con unas monjas cercanas. También nos paramos a ver la cascada Systrafoss que está a la izquierda de la carretera.

Seguimos hasta el Parque Nacional de Skaftafell, comimos en las mesas de la zona de acampada. La zona tiene señalizados caminos con colores según su dificultad, nosotros hicimos el de color verde, (fácil) que te aproxima al glaciar de Vatnajökull. Seguía nublado y nos volvimos a encontrar con una luz oscura y gris. Nos adentramos mientras pudimos por su parte izquierda y el blanco y negro nos envolvió nuevamente.




Volvimos al centro de información para acceder a la senda que llevaba a la cascada de Svartifoss. Fácil pero empinada. Antes de llegar pasas dos cascadas más. La vegetación es muy baja con pequeños arbustos.


A la vuelta vimos un documental con la espectacular erupción del Grimsvötn. Seguimos en dirección a Smyrlabjörg. La vista de los icebergs que están en la laguna de Jökulsárlón nos dejó impresionados, verlos flotando en el mar y sueltos por la playa te dejan imágenes de las que no se olvidan. Los fotógrafos con sus trípodes,los pájaros pescando , otros pájaros más pequeños picoteando.


En la arena, focas a lo lejos asomándose… en fin, la luz ya no era muy buena pero no sé qué decir, estaba precioso. Dormimos en el hotel Smyrlabjörb. Es muy tranquilo, con una pequeña granja, por la mañana descubrimos las vistas, muy bonitas y ¡con sol! Como cambia el panorama.


Día 5: 31-09-13. 

Ruta hasta Eglisstadir. Visita casi relámpago a Höfn y seguimos en dirección a los fiordos del este.


Paradas imprescindibles. Playas negras. Golondrinas árticas que quieren escapar del encuadre. Volvió la niebla y decidimos seguir por el interior por la 1. El primer trozo es sin asfaltar y con una pendiente muy pronunciada, al cabo del rato vimos una cascada y unas mesas de picnic. Decidimos combinar la magnífica vista con el no menos fantástico jamón ibérico. Esta carretera también es muy bonita.


Llegamos pronto a Eglisstadir. Reservamos habitación en el hotel Vinland Guesthouse. Bien, habitación pequeña, pero un lugar acogedor, en medio de la naturaleza. Coche y en dirección a la cascada de Hengifoss por el lado derecho de la 931 bordeando lago Lagarfjót de agua oscura. La subida empieza muy empinada y con escaleras pero te va ofreciendo vistas del lago y la llanura. Nos encontramos primero con una cascada más pequeña la Litlanesfoss rodeada de formaciones basálticas, después el camino es mucho más suave y vas viendo la impresionante cascada de Hengifoss, segunda en altura de Islandia, sus colores marrones y rojizos son espectaculares.



Vuelta por el este de la 931 pasando por los bosques de abedules enanos.

Día 6: 01-10-13.

Dirección Myvatn. Buena carretera y primera parada en el área de Krafla. Primero nos encontramos con una gran central geotérmica que afortunadamente queda escondida cuando llegas al cráter del Stóra- Viti que tiene un impresionante lago azul en su interior, se puede caminar alrededor del borde. Siguiente atracción Leirhnjúkur. Da respeto pasar por las zonas de lava que están sacando humo y sentir que hay actividad en el interior.


La vista del Krafla desde Leirhnjúkur.


La vista de Leirhnjúkur desde Krafla.


Después de estas horas fantásticas seguimos para hacer la visita del cráter Hverfjall, el día se iba complicando con fina lluvia pero sobre todo viento, cuando llegamos parecía que íbamos a volar, en el sentido estricto de la palabra. Imponente la figura tan negra que se levantaba delante de nosotros, con decisión iniciamos la subida y mientras teníamos la protección de volcán fuimos tira que te vas pero cuando llegamos arriba era peligroso aventurarse a dar la vuelta alrededor, la fuerza del viento y las gotas de agua que te acribillaban la cara nos hicieron desistir, así que fotito y a bajar, una pena, tiene muy buenas vistas.


Dormir en Smyrlabjörg, en el hotel del mismo nombre que está al lado del lago de Myvatn. Las habitaciones muy amplias, pero el olor de la ducha a huevos podridos, o sulfuros que queda más bien, era bastante intenso cuando abrías el agua caliente. Después de dejar las maletas, fuimos a dar la vuelta al lago. Delante del hotel también estaban los pseudocráteres con tonos verdosos y rojizos como pequeñas islas en el lago. Bastantes aves acuáticas y sin mosquitos, ya se habían ido. Perfecto. Preguntamos en recepción si mañana teníamos un tiempo adecuado para acercarnos a Askja y nos dijeron que sí.

Día 7: 02-10-13.

Askja. Madrugamos un poco. Llenamos el depósito de gasolina y nos dispusimos a llevar a cabo la gran aventura. La pista F88 estaba mucho mejor que la de Kjolur, por lo menos la primera parte. No había prácticamente nadie a la media hora nos pasó un coche mientras hacíamos fotografías. Nosotros pensábamos en seguir la regla para vadear los ríos de “fíjate por donde pasa el coche de delante” y empezábamos a creer que no encontraríamos a nadie. La ruta fantástica con la montaña Herðubreið que nos iba acompañando. A lo lejos veíamos como si hubiera niebla pero de un raro color marroncito claro, a medida que nos fuimos aproximando nos encontramos con una verdadera tormenta de areniscas que nos envolvió, dentro del coche bien, pero pensamos en el seguro Grava, que por cierto también lo habíamos cogido. El coche no resultó dañado. Hasta ese momento el día era muy bueno, con nubes para hacer bonito y un cielo muy limpio, supongo que el viento se llevaba en aquel momento las nubes.



Y llegó el vadeo, dos coches estaban parados y sus conductores miraban con cara de exploradores, nosotros pasamos a engrosar el grupo de mirones. El primer coche se decidió y un sonoro aplauso de la concurrencia valoró la gesta. No parecía tan difícil el segundo también y nosotros a continuación, fue bien, no llevaba mucha agua. El segundo vadeo ya era otra historia los morros se metían dentro del rio, pero la verdad es que el coche que llevábamos no tuvo problemas, los demás tampoco.


Seguimos hasta Dreki que tiene un refugio, información y a continuación hasta el segundo parking.


Los 45 minutos hasta llegar a la caldera fueron duros, no por el terreno ni el desnivel si no por el viento. El tópico de paisaje lunar deja de ser tópico para ser una realidad. Los campos de lava negros y los colores rojizos se combinaban con restos blancos de nieve. No había mucha gente. Al llegar vimos que lo de bajar a la caldera del Viti era un riesgo, el día anterior llovió y el suelo estaba resbaladizo, se nos pusieron tres dedos de barro en las botas. Así que había que vigilar para no resbalar y aguantar el equilibrio ya que viento también nos desequilibraba. Tapados hasta las cejas. El día seguía luminoso en la cima y ya no teníamos la nube de arena. Nadie se bañaba, pero nos quedamos con las ganas.



Volvimos a Dreki al refugio y allí pudimos comer y utilizar los utensilios de cocina dejándolo después todo limpio y recogido. Paisaje lunar pero tiene cobertura… Recibimos una llamada. Volvimos, los ríos llevaban un poco más de agua, pero pasamos bien. Hubo momentos en los que no sabíamos dónde estaba la pista, la nube de arena y el viento nos acompañó todo el día. Ya en la 1 dirección Myvatn nos detuvimos en Hverir con todo el espectáculo de fumarolas calderas de lodo burbujeantes y el desagradable olor sulfuroso, como hacía tanto viento solo se tenía que tener la precaución de no ponerse en contra. Los colores enamoran. El humo se desplaza completamente horizontal.


Seguimos hasta Stóragjá que es una grieta con pozas subterráneas de agua caliente. Anteriormente la gente de bañaba aquí, hasta que el agua se calentó demasiado por las erupciones del Krafla. Volvemos al hotel el día ha sido largo.


Día 8: 03-10-13.

Recoger maletas y rumbo a Dettifoss. Vamos a ir por la 864, la encontramos bien pero hay que seguir con precaución en la conducción. La vista de desde este lado queda un poco desplazada, pero sigue siendo impactante. Seguimos a pie por el camino para no perdernos la otra cascada que se encuentra muy cerca, Selfoss. Mientras caminábamos salió el sol y nos regaló un espléndido arco iris a nuestra espalda.


El gran cañón que encauza el rio Jökulsá nos maravilló y la cascada Selfos se ve impresionante desde este lado. A mi particularmente es una de las que más me ha gustado.



Volvimos a buscar el coche para seguir en dirección a Ásbyrgi. Por el camino vimos un desvío a la izquierda que ponía “vistas” y lo tomamos. Solo cabe un coche, solo se puede dejar pasar en un pequeño espacio al principio, ahí fue donde nos encontramos con otro vehículo que venía de cara, menos mal, después alguno de los coches tiene que hacer marcha atrás. Unos prados que sorprendían con un precioso color verde. El cañón iba suavizando su altura.


Sorpresa monumental al llegar a Ásbyrgi, es un micro paraíso dentro de Islandia. Con una vegetación variada de flores, árboles, setas. Altas paredes resguardan la zona de los duros fenómenos atmosféricos.



Seguimos por la 67 hasta Húsavík. Pueblo pesquero apiñado al lado del puerto, con bonita iglesia típica del país. Una vuelta comprar para la cena, todavía nos falta la visita de las cascada de Godafoss que es una de las cascadas más espectaculares de Islandia. El agua del río Skjálfandafljót cae desde una altura de 12 metros en una anchura de 30 m.



Dormimos en Akureyri. Hemos alquilado una casa, Pearl of the North Apartaments, que ha resultado ser fabulosa. La propietaria la tiene impecable no le falta detalle. Estaremos dos noches. Mañana tenemos pensado ir a Grimsey. Hace buen tiempo.

Día 9: 04-09-13.

Grimsey. Hay que madrugar. El barco sale a las 9, el viaje dura 4 horas desde Dalvik . Este día tuvimos una pega por culpa nuestra, habíamos leído un montón de veces la información del horario pero, pasamos por alto que en septiembre el horario pasa a ser el de invierno (eran nuestras vacaciones de verano). Total que no nos enteramos de que en la isla ya solo estaba 1 hora en vez de 3 horas ¡¡error¡¡ Total que cuando llegamos empezamos a pasear tranquilamente para dar la vuelta a la isla, foto aquí, contemplación allá… y de repente aparece un todoterreno a toda pastilla gritándonos ¡¡que se iba el ferry!! Como somos 6 no cabíamos todos y apareció un segundo coche. Nos llevaron al puerto y subimos escopeteados. 


Estamos infinitamente agradecidos, si no nos recogen nos hubiéramos tenido que quedar hasta el viernes o pagar una fortuna… Pudimos ver poco pero si se tienen las tres horas vale la pena, pera una sola hora creo que no. No vimos ni una ballena pero tuvimos una travesía con el mar muy tranquilo. Las vistas del fiordo desde el mar son muy bonitas. Vuelta con un poco de mareo.



Día 10: 05-09-13.

Hoy el trayecto es un poco más largo, llegaremos hasta Borganes.

Tomamos nuevamente la carretera 1, nuestra primera parada será Hofsós para darnos un baño en la tan recomendada piscina. Antes de llegar a Sólvellir tomamos el desvío a la derecha por la 76 hasta llegar a Hofsós. El día está radiante y creo que vamos a tener mucha suerte.

La piscina fantástica. Las medidas de higiene nos sorprendieron, jabón y todo para que te laves antes de entrar en el área de baño incluyendo unos gráficos de las partes específicas que había que tener especialmente en cuenta ;) Dos piscinas una pequeña a 38º , creo recordar, tipo yacusi y la piscina grande a 32º. Estábamos solos viendo el mar, las montañas nevadas… ¡Wow! Delicioso momento para guardar en la memoria.



Volvimos hacia atrás hasta volver a tomar la 1. A diferencia del este empezamos a ver verdes prados con pequeñas granjas.


En Blönduós paramos para ver su hipermoderna iglesia de hormigón. Merece la pena dar una vuelta por fuera. Seguimos un poco y paramos en un área de picnic.



Llegamos a Borganes con buena luz y con tiempo para dar una vuelta por el pueblo, no es espectacular pero tiene sus rincones. La puesta de sol fue especialmente bonita y sin viento.


Nos alojamos en el Egils Guesthouse, un apartamento que también estaba totalmente acondicionado. Nos costó 380€ dos noches. En las casas que estuvimos todas tenían detergente para lavar la ropa y para lavar los platos de la cocina, azúcar, sal, hasta un poco de aceite de oliva…A descansar que mañana tenemos unos cuantos km por la península de Snæfellsnes.

Día 11: 06-09-13.

Tomamos la 54. No hicimos paradas hasta Budir para ver su famosa Iglesia Negra, el día estaba feo, nublado, poca visibilidad, pero, poco a poco fue mejorando. 


Aparcamos y dimos un pequeño paseo hasta la costa en dirección a Klesttsgata y por el camino vimos las ovejas, las encantadoras y desconfiadas ovejas de Islandia. Los grupos de tres,a mí personalmente me tenían intrigada, hasta que me enteré de que son la madre con las dos crías que tiene normalmente. Yo en mi imaginación pensaba que era la pareja y una cría, pero no, el macho estaba desaparecido… Difíciles de fotografiar, solo con zoom y mucha inmovilidad.



Tomamos unas tartas deliciosas y un chocolate calentito en una de las construcciones típicas con su techo de turba. Seguimos para ver la reserva natural de Stapi y Hellnar. Hacemos un pequeño recorrido a pie para ver la zona. Las columnas basálticas horizontales mezcladas con las horizontales hacia el efecto de grandes pieles de dragón.



Seguimos por la 674 rodeando el glaciar Snaefellsjökull, que prácticamente no vemos por la niebla baja, llegamos al desvío de la 579 a la izquierda por la para ver el faro de Skálasnagi, un punto de color naranja en medio de las negras piedras volcánicas.



Volvemos a la 54 para desviarnos por la 57 pasando por el pequeño pueblo de Grandarfjödur y dar una vuelta por Stykkishólmur, población que vive del turismo y de la pesca. Iglesia moderna en un acantilado con vistas a la ciudad, el puerto desde donde salen los transbordadores a la isla de Flatey, tiene unas vistosas casas de colores.



Volvemos por la 56 hasta encontrar la 54 que nos llevará de vuelta a Borganes. A pesar de que el día es largo llegamos de noche y después de cenar retirada general.

Día 12: 07-09-13.

Cascada de Glymur. Hoy camino de Reykjavik vamos a ver la cascada Glymur considerada como la cascada más alta en Islandia. Tomamos la 24 en dirección a Akranes, nos encontraremos el desvío a la izquierda de la 47 que nos acerca a la pista que te deja en el parking para empezar a caminar hacia la cascada. Mientras vas subiendo vas viendo la panorámica de la costa. Llega un momento en el que para poder seguir hay que pasar por un tronco situado a modo de puente con una cuerda para apoyarte, ahí la mayoría dijimos que no seguíamos … Los intrépidos pasaron e hicieron una aproximación. No tiene un acceso fácil. A la vuelta al coche, ¡oh, pinchazo! Con tanta colaboración en un rato la de recambio estaba colocada. 



Llegamos a Reykjavik un poco más tarde de lo pensado. Pero hemos tenido tiempo para dar una vuelta. Alojamiento en Apartment K, que está muy bien situado en el centro.



Día 13: 08-09-13.

Reykjavik. Paseo por la ciudad, se puede hacer tranquilamente a pie. Al ser domingo supongo que el ambiente es diferente a dia laborable, poca gente por la calle por la mañana y por la tarde menos todavia. Dia nublado con lluvia intermitente pero bastante aceptable.


El centro de convecciones es todo un espectáculo de lineas. La vista desde el lago es un regalo de color y el cielo ayuda a la espectacularidad.


Las casas son otra cosa que me ha gustado mucho, con sus colores y las ventanas con detalles que son en algunos casos de gran delicadeza.

No soy tanto de ciudad como de naturaleza, así que personalmente salgo con la convicción de que volveré a Islandia sin dedicar dias a su capital. 


Día 14: 09-09-13.

Vuelta. Hoy estaba previsto ir a Blue Lagoon, pero hemos ido a arreglar el pinchazo para no tener problemas al entregar el coche.

Todo correcto.
Hasta pronto Islandia.

María José, Islandia24
Mayo del 2014