sábado, 6 de abril de 2013

La primera ministra de Islandia viajará a la homófoba China junto a su esposa

No se pueden poner puertas al campo. Aunque en China se puede decir que, oficialmente, la homosexualidad no existe (una prueba de ello es el aluvión de mujeres que descubren que sus maridos no son heterosexuales), las relaciones internacionales les acaban por recordar la tozuda realidad. Desde el 15 y hasta el 18 de abril, la primera ministra islandesa Johanna Sigurdardottir estará de visita oficial en el país de la gran muralla, junto a su esposa, Jonina Leosdottir.

Johanna Sigurdardóttir
La visita se fraguó durante el viaje del ex primer ministro chino, Wen Jiabao, a Islandia en abril del año pasado. La agenda de Sigurdardottir y su esposa contempla encuentros con el primer ministro chino, Li Keqiang, y el presidente de aquel país, Xi Jinping, que asumió el cargo en marzo pasado. Johanna también se verá con el ex primer ministro, Wen Jiabao.

Por supuesto, el matrimonio igualitario no es legal en China, y los defensores de los enlaces homosexuales estarán observados muy de cerca durante esta visita, aunque las autoridades se verán forzadas a incluir a una mujer como esposa de otra dama en las fotos oficiales. La noticia ha causado conmoción en China tras darse a conocer en las redes sociales.


Como consecuencia de semejante presión, dos parejas han decidido, clandestinamente, dar el sí quiero en China para llamar la atención de la comunidad internacional. Por ejemplo, ese fue el caso de Lu Zhong, de 24 años, y su chico, Liu Wangqiang, de 20 años. A su enlace, estaban invitadas 60 personas entre amigos y familiares, pero además atrajo a miles de residentes locales. Evidentemente, la noticia no dejó indiferente a la sociedad china, especialmente en la red se dio un gran debate entre partidarios y detractores. Más recientemente, dos ancianos de más de 80 años se juraron amor eterno en una particular boda.

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